Luz Arcoiris

Los gatos se van, los gatos regresan (casi siempre): una metáfora natural sobre la posesión y la pérdida.

Posted on: November 7, 2013

EL DESAPEGO LEGENDARIO DE LOS GATOS ES TOMADO COMO PRETEXTO POR CAROLINE PAUL Y WENDY MACNAUGHTON (ESCRITORA E ILUSTRADORA, RESPECTIVAMENTE) PARA UN EMOTIVO RELATO QUE, EN UN ACTO DE TRANSFERENCIA LITERARIA, NOS HABLA SOBRE LA POSESIÓN Y LA PÉRDIDA Y LAS DIFICULTADES DE LAS RELACIONES HUMANAS.

lostcat4

Parte de la naturaleza de los gatos es desaparecer. Así, lacónicamente. Y también reaparecer, salvo que alguna perturbación en el universo lo impida. Así, trágicamente.

Como es sabido, Haruki Murakami abunda en sus novelas sobre este motivo, que tiene mucho de literario y también de filosófico, una metáfora incidental de la vida cotidiana que anima reflexiones espirituales sobre la posesión, la pérdida, el reencuentro y la posible banalidad de todo ello. Los seres se van, siempre; los seres regresan, a veces; y en todos los casos hay que vivir con eso. De ahí, quizá, la importancia del presente como la única posesión que verdadera, fugaz, paradójicamente, tenemos.

Sobre este asunto, Caroline Paul y Wendy MacNaughton (escritora e ilustradora, respectivamente) han elaborado un emotivo relato gráfico titulado Lost Cat: A True Story of Love, Desperation, and GPS Technology, un ejercicio imaginativo que también podría calificarse como de “transferencia”, pues tomando como pretexto el comportamiento gatuno prototípico, traza el sinuoso camino de las emociones humanas frente al apego y el abandono, la soledad, la desesperación, el miedo, la posibilidad que queremos real y efectiva (porque quizá en el fondo la sabemos  ilusoria) de relacionarnos con alguien, de asirnos a este mundo por medio del vínculo con una persona.

Antes de escribir Caroline pasó por un accidente aéreo que la dejó parcialmente inmovilizada y deprimida. Para su fortuna, sus dos gatos, Tibia y Fibula (Tibby y Fibby, hipocorístico para estos felinos que tienen nombres de huesos) tuvieron durante su convalecencia una actitud que no es exagerado comparar con el cuidado y la preocupación, acercándose a ella, manteniéndola en el mundo de los vivos. “Entretanto me mantenía despierta, rodeando el pozo profundo y oscuro de la depresión. Sin mis gatos, habría caído justo en el fondo”. 

Hasta que, un día como cualquier otro, Tibby desapareció. Y, como en las tragedias griegas, el cosmos entró en desequilibrio. Solo que este mundo ya no es el de entonces, y la búsqueda heroica se puede emprender, pero sus resultados son más bien inciertos e improbables.

Wendy y Caroline, que son pareja, buscaron por todos los alrededores, pegaron carteles y visitaron refugios, incluso consultaron a un psíquico: sin éxito.

lostcat1

 

lostcat5

lostcat8

 

Hasta que, un día como cualquier otro, Tibby reapareció. Solo que, como en un relato de Murakami (que quizá no sea más que una demorada variación de la sentencia de Heráclito), no era enteramente la misma Tibby de antes.

La curiosidad mató al gato, reza la conseja popular, pero más preciso sería decir que la curiosidad trastorna la delicada fragilidad de los aprehensivos. ¿Dónde estuvo Tibby que regresó tan cambiada? ¿Qué vivió que la transformó de esa manera? ¿Será un exceso rastrear sus andanzas con un GPS y resolver así la duda? ¿De verdad se resuelve así la duda?

lostcat7

 

lostcat6

“Toda búsqueda es un viaje, todo viaje una historia. Toda historia, a cambio, tiene una moraleja”, escribe Caroline en el último capítulo de su libro. Pero, por fortuna, no escribe una moraleja, sino siete, de las cuales las dos finales resumen la que posiblemente sea la mejor manera de transitar por el escarpado camino de las relaciones emocionales y humanas:

6. Nunca podrás conocer a tu gato. De hecho, nunca podrás conocer a nadie tan absolutamente como quisieras.

7. Pero está bien. El amor es mejor.

 

Otras imágenes del libro:

lostcat0

lostcat3

lostcat2

 

lostcat

[brain pickings]

http://pijamasurf.com/2013/04/los-gatos-se-van-los-gatos-regresan-casi-siempre-una-metafora-natural-sobre-la-posesion-y-la-perdida/

1 Response to "Los gatos se van, los gatos regresan (casi siempre): una metáfora natural sobre la posesión y la pérdida."

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

"Expande tu mente, despierta tu corazón"

Meditación para “Purificar las Emociones”

Reconcíliate con la energía de tu emoción aprendiendo a transformarla en energía a tu favor.

Para escuchar un fragmento de la meditación haz click aquí: Meditación

Si recibes inspiración , guía, orientación de este espacio, participa haciendo una donación. De esa manera se genera un intercambio equilibrado para que pueda seguir fluyendo información libre para todos. Gracias por tu apoyo!

Categorias

Facebook Luz Arcoiris

Visitas en Luz Arcoiris

  • 4,753,843 visitas
%d bloggers like this: